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AVES
de PINOSO /1 / 2



12 Febrero'14 Sobre aves, comentaremos algunos aspectos del MOCHUELO EUROPEO Athene noctua. Si el Cernícalo vulgar es la rapaz diurna más frecuente, el Mochuelo lo es entre las rapaces nocturnas. También es cierto, que el medio agrícola que ocupa principalmente el mochuelo favorece su observación. A lo que contribuye, además, el que realice parte de su actividad durante el día, así como la frecuente emisión de voces durante el crepúsculo y la noche, pero también durante el día. Todo ello favorece que sea una especie muy conocida.

Pequeño (22 cm. de altura y 60 cm. de envergadura), de coloración pardogrisácea con abundantes motas blancas o más claras. Rechoncho, con cabeza grande y redondeada donde destacan mucho unos grandes ojos de llamativos iris amarillos. Alas redondeadas, que podemos observar si, al acercarnos a su posadero, nos vuela y podremos verle realizar un vuelo bajo, rápido y ondulado, para ponerse a salvo unos cientos de metros más allá. Antes de volar, puede realizar unos curiosos bamboleos de la cabeza y del cuerpo.

Se le encuentra como reproductor en toda la península Ibérica, desde el nivel del mar hasta alturas superiores a los 1.000 metros, aunque evita humedales y bosques muy densos, desapareciendo o rarificándose mucho en las zonas de alta montaña. Ocupa, sin embargo, una amplia diversidad de ambientes, aunque es más común en medios agrícolas diversificados, principalmente de secano, con viñedos, almendros y olivares (“cada mochuelo a su olivo”). Asimismo, aparece en dehesas y bosques aclarados así como en el borde de masas forestales y, en general en las proximidades de pueblos e incluso de las ciudades. Se estima una población mínima de 39.433 pp (SEOBirLife, 2003). En invierno, podrían llegar algunas aves centroeuropeas e incluso podría haber desplazamientos invernales de las aves que crían en las regiones eurosiberianas del norte de España, hacia zonas más cálidas del sur. De todos modos, salvo estas circunstancias, es un ave sedentaria, donde los jóvenes son los únicos que suelen realizar movimientos dispersivos de corto recorrido.

Es un cazador al acecho, que se aposta en cualquier elemento dominante como árboles, muros, montones de piedras, postes del tendido eléctrico, ruinas, etc. desde donde captura principalmente grandes insectos (sobre todo coleópteros y ortópteros), pequeños roedores y lagartijas; ocasionalmente algún pajarillo despistado. De todos modos, no es raro observarle posado directamente en el suelo. En Pinoso es una especie común en todo el territorio, aunque tampoco es que sea particularmente abundante. Más frecuente en los campos cultivados de tipo arbolado: almendros, olivos y bordes de pinares o con pequeñas manchas salpicadas de pinos. A menudo en casas en ruinas así como en mojones, ribazos y muros de piedra, donde encuentra oquedades idóneas para situar su nido, así como en agujeros en troncos de árboles o en taludes y cortados. Realizan puestas de 4-5 huevos en los meses de abril y mayo, que incuban durante un mes, tras lo cual nacen los pollos, que son alimentados en el nido y vuelan un mes más tarde, mejorando su vuelo posteriormente y aprenden a cazar, tras lo cual abandonan el territorio paterno e inician un incierto y peligroso periodo de dispersión.

Fácil de detectar acústicamente en los meses primaverales (incluso ya desde finales del invierno) y otoñales, con la llegada del crepúsculo, cuando emiten sus cantos, gritos y maullidos, a menudo contestados por otros congéneres cercanos.

Las poblaciones de mochuelos presentan una tendencia negativa, pincipalmente debido a los atropello de ejemplares, sobre todo juveniles que acuden a capturar y cazar presas que, previamente, también han sido atropelladas. A ello se le suma la intensificación agrícola y el uso de pesticidas que disminuyen o acaban con sus presas potenciales.


En cuanto a las aves, hoy contaremos algunas cosas del RUISEÑOR PECHIAZUL (Luscinia svecica). El Pechiazul es un pequeño pajarillo de tamaño y complexión similar a un petirrojo, que hace honor a su nombre, presentando los machos un llamativo babero azul, ribeteado de negro y pardorojizo en la parte inferior. En el centro del babero puede aparecer “una medalla” roja, en las aves escandinavas, bien “una medalla” blanca, o bien pueden tener todo el babero azul. Las hembras son más discretas y suelen carecer de azul en el pecho. Al volar, lo que más llama la atención, son los bordes pardorojizos de la base de la cola. La especie se reparte en medios idóneos de casi toda Europa (muy abundante en Escandinavia), Rusia, junto con el norte y centro de Asia. En la península Ibérica se reproduce la subespecie cyanecula, que ocupa principalmente los pisos alpino y subalpino de zonas montañosas, pobladas de matorral altimontano, como piornales, brezales o enebrales en la cordillera cantábrica  (principalmente montañas de Palencia, León, Zamora, Asturias y Orense) y el sistema central (sierras de Somosierra, Guadarrama, Gredos y Béjar). Es un pájaro insectívoro, migrante, que pasa el invierno principalmente en África, aunque en el sur y este de España permanece una importante fracción invernante, que se reparte por humedales y otros medios palustres costeros. Principalmente ocupa las marismas del Guadalquivir y del Odiel, humedales alicantinos, Albufera de Valencia, así como en el delta del Ebro y els aiguamolls de L´Empordá. La llegada de los pechiazules a los humedales alicantinos, que invernan sobre todo en la Marjal de Pego-Oliva y en El Hondo, se produce ya a final de agosto, aunque lo hacen mayoritariamente en septiembre y principios de octubre, quedándose hasta el mes de marzo, cuando regresan a sus áreas de nidificación. En el Parque Natural de El Hondo, es una especie común, frecuentando carrizales y saladares junto a zonas algo más abiertas, internándose en los campos de cultivo próximos, ocupando las bandas de carrizal que bordean la rica red de acequias y azarbes que sirven para el riego de dichos campos.

En Pinoso, la especie se presenta tan solo en el canal que atraviesa el saladar del Rodriguillo, poblado de una densa mancha de carrizal. Su presencia es muy escasa, pero regular, detectándose unos pocos ejemplares, con observaciones entre el 10 de noviembre y el 11 de marzo. Es probable que también haya algún ejemplar en la zona de saladar situada entre la pedanía de El Rodriguillo y El Prado; tampoco sería excepcional que algún ejemplar apareciera ocasionalmente en el humedal de El Prado, que presenta agua y una vegetación palustre heterogénea, con carrizos, juncos, tarays, manchas de saladar y olmedas. Asimismo, se observa algún Pechiazul en la cercana laguna de Salinas, donde también hay una espesa mancha de carrizal y saladar en la zona donde se vierten las aguas depuradas de la población de Salinas.


18 Noviembre'13 Entre las aves, hablaremos esta de vez del CERNÍCALO VULGAR (Falco tinnunculus), ya que el fin de semana anterior, en compañía de mi mujer, subimos al Cabeço, observando en la cumbre (de lo poco que vimos, aparte de un paisaje precioso) cómo una pareja de estos pequeños halcones hostigaba a otra rapaz de un tamaño parecido: un gavilán. Allí estuvieron un rato, dándose pasadas entre ellos.

El cernícalo es la rapaz diurna más frecuente de nuestros campos. Tiene un tamaño similar a las palomas domésticas, aunque es muchísimo más estilizado. Coloración general parda, con rayas oscuras. Presenta dimorfismo sexual, donde los machos tienen la cabeza y la cola de color gris. Las alas son largas y afiladas, típicas de una falconiforme, así como una cola larga. En el Atlas de las Aves reproductoras de España (2003) se estima una población mínima de 17. 652 parejas, siendo la mayoría de la población sedentaria. Cualquiera se ha fijado alguna vez en él, ya que gusta de cazar en vuelo, realizando unos característicos cernidos (de donde le viene su nombre en castellano; xoriguer en valenciá), quieto en el cielo, sin parar de aletear, o bien cara al viento, sin mover las alas, escrutando el suelo en busca de sus presas: pájaros, roedores, lagartijas y grandes insectos. Además de cazar en vuelo, le gusta cazar a la espera, posado en lugares destacados, principalmente en los postes y cables del tendido eléctrico, casas abandonadas y ruinas, árboles o mojones. En días de fuerte viento, puede aprovechar estas condiciones para capturar algunas aves que, en condiciones normales,no podría capturar ya que su vuelo es relativamente lento. Principalmente en otoño, después de días lluviosos, podemos verle en el cielo, capturando sin cesar hormigas voladoras.

El cernícalo es casi un todo terreno, aunque prefiere los espacios abiertos, pudiendo frecuentar los campos de cultivo, medios arbolados o boscosos aclarados, fondos de valle así como zonas de montaña. A la hora de criar, ubica su nido en oquedades situadas en acantilados así como en casas abandonadas o en ruinas; incluso ocupa viejos nidos de córvidos como las urracas o las cornejas. También utiliza para criar los nidos desocupados que el Pito real horada en los troncos de los árboles. En estos lugares realiza puestas de 4-5 huevos, que incuba durante un mes, tras lo cual nacen los pollos que son alimentados hasta que, al mes, más o menos, realizan sus primeros vuelos, Algunas fechas más tarde, tras un periodo de aprendizaje y cuando ya cazan por sí solos, abandonarán la zona donde nacieron para protagonizar un periodo de dispersión.

En Pinoso, podemos encontrarle en todo el término municipal, desde las zonas más altas del Cabeço o el Monte Coto a las zonas bajas cultivadas de todo el término. En invierno, los cernícalos que viven en las zonas más altas de las sierras del entorno: sierras del Carche o Salinas, bajan hacia los campos del piedemonte, ya que ciertas presas como reptiles o insectos escasean o desaparecen, capturando principalmente aves y algunos roedores. En esta dura época invernal, suelen frecuentar los lugares donde se concentran los pájaros, como por ejemplo los bebederos o los dormideros. A la península Ibérica también llega un cierto contingente de aves europeas para pasar el invierno.


ESCRIBANO PALUSTRE Emberiza schoeniclus:

Cuatro escribanos podemos encontrar en Pinoso: tres especies viven aquí durante todo el año: Triguero, Escribano soteño y Escribano montesino. Sin embargo, también acude a pasar el invierno el Escribano palustre, que es la especie que nos ocupa en este momento. Es un pájaro de la familia emberizidae que, como su nombre indica, está asociado a los medios palustres y humedales de amplias regiones de Europa, incluida la península ibérica. Tiene un tamaño similar a un gorrión, pero con la cola más larga. Es marrón con listas negras; hembras con bigotera oscura y machos llamativos, con cabeza y babero negros, menos patentes en invierno. En España nidifican 2 subespecies, ambas en peligro de extinción: witherbyi en el noreste (escribano palustre iberooriental), mientras que lusitanica lo hace en el noroeste (Escribano palustre iberooccidental). En la provincia de Alicante, según el censo nacional realizado para esta especie en 2005 por Seo.BirdLife, solo nidifican 5 parejas de la subespecie witherbyi en la Marjal de Pego-Oliva. Durante el invierno llegan buen nº de ejemplares de Europa central y del norte, pertenecientes a la subespecie nominal shoeniclus, que se reparten por toda Iberia y, en Alicante, principalmente por los humedales del sur de Alicante y la marjal de Pego-Oliva, aunque también ocupan medios palustres de menor entidad. En los humedales del sur de Alicante, sobre todo en El Hondo, además de frecuentar los carrizales y saladares, buen nº de aves frecuentan los campos de cultivo inmediatos para comer semillas en labrantíos, barbechos, sembrados y campos de alfalfa, a menudo en compañía de otras especies de pájaros, como gorriones comunes y molineros, pinzones y otros, que aprovechan para dormir o guarecerse los carrizales próximos. Las primeras aves llegan en la segunda quincena del mes de octubre y su presencia se extiende hasta finales de marzo.

En Pinoso, el Escribano palustre es un pájaro que aparece regularmente en el saladar del Rodriguillo, asociado principalmente al denso carrizal que limita el canal de desagüe de las aguas depuradas de la población de Pinoso. Más ocasionalmente puede verse algún ejemplar en el humedal de El Prado. Las primeras aves en Pinoso se observan a comienzos de noviembre y las últimas nos dejan en la segunda quincena de marzo. Es una especie habitual en los transectos realizados junto al canal del Rodriguillo durante el invierno, con índices kilométricos de abundancia de 6,6 aves/km de recorrido en enero y febrero y máximo de 10,8 aves/km a finales de noviembre.


CURRUCA TOMILLERA (Sylvia conspicillata).:

Es un pájaro insectívoro, de la familia sylvidae. De todos modos, además de insectos y otros invertebrados, puede consumir diversos frutillos, particularmente durante la migración otoñal. Habita matorrales bajos y aclarados en ambientes áridos de tipo mediterráneo, con preferencia por aquellos de tipo halófilo así como tomillares, romerales y espartales. Posee un canto típico de curruca

En la Península ibérica aparece ampliamente repartido, pero de forma bastante dispersa, faltando tan solo en Galicia y la cornisa cantábrica, siendo muy escaso en Baleares.

En la provincia de Alicante aparece desde el nivel del mar hasta alturas superiores a los 1000 metros, siendo una especie común en los saladares que rodean los humedales del sur de Alicante o los matorrales nitrófilos perimetrales del embalse de La Pedrera. También ocupa las zonas arbustivas menos densas de la sierra de Aitana, por ejemplo entre las fuentes de la Font de L´Arbre y la Font de Forata, así como formaciones de tomillar y jarales que surgen tras los incendios en sectores montañosos llanos o con poca pendiente.

Es una especie estival, que llega a la península durante los meses de marzo y abril y marcha hacia sus cuarteles de invierno, situados principalmente en el norte de África y también al sur del Sahara, durante el mes de septiembre. De todos modos, algunas aves se quedan a pasar el invierno en zonas cálidas del sur y Levante.

En Pinoso es un pájaro bastante escaso, pero de presencia regular. Aparece principalmente en dos tipos de medios; así, varias parejas ocupan el matorral halófilo del saladar del Rodriguillo, donde en un transecto de un kilómetro realizado el 9 de abril de 2011, se contabilizan 6 machos. El otro hábitat donde podemos encontrarle, aunque de manera más dispersa, son parcelas mixtas de tomillar, espartal y romeral, intercaladas entre los campos de cultivo y zonas de monte, entre las pedanías del Paredón y Ubeda. Algunas otras observaciones más puntuales en el piedemonte de la sierra de Salinas y en las proximidades de Las Encebras. Los machos de esta curruca son fáciles de detectar, principalmente en los meses de marzo a mayo, ya que cantan posados en lo alto de los matorrales o arbustos destacados e incluso realizan llamativos vuelos mientras cantan. Aquí en Pinoso, las primeras aves deben llegar sobre mediados de marzo, aunque varía según los años; de este modo, en transectos realizados en el saladar del Rodriguillo, las primeras aves aparecen en 2010 el 11 de marzo, mientras que el 17 de marzo de 2013 la especie todavía no se observa.



Iniciamos el seguimiento de las AVES DE PINOSO, con EL ALZACOLA ROJIZO. El Alzacola (Cercotrichas galactotes) es un pájaro insectívoro de la familia turdidae de presencia estival en la península ibérica. La especie pasa el invierno en África, llegando a la provincia de Alicante sobre principios de mayo, distribuyéndose por aquellas zonas más termófilas, de ombroclima semiárido y precipitaciones por debajo de 350 mm. Ocupa principalmente cultivos de secano: olivos, almendros y viñas, así como pinares jóvenes. Este pájaro está sufriendo en las últimas décadas una importante regresión, especialmente marcada en nuestra provincia, y cuyas causas principales podrían estar más probablemente en sus cuarteles de invernada africanos. Como ejemplo de este descenso poblacional, en el paraje natural municipal del Clot de Galvany y en los pinares de la sierra y el cabo de Santa Pola, existía una buena población de alzacolas hasta hace muy pocos años; en la actualidad apenas queda una pareja relicta.

En los años 2006-2007 se realizó un importante seguimiento de la población de alzacolas en la provincia de Alicante, dirigido por el profesor Germán López, de la Universidad de Alicante, en el cual yo participé, recorriendo amplias zonas del término municipal de Pinoso, con un hábitat adecuado. En Pinoso, el Alzacola se presentó tan solo en una pequeña zona situada entre Las Encebras y el Cabeço, ocupando el borde de unas pequeñas lomas pobladas de pinos, que contactaban con cultivos de almendros y viñas. Apenas 3-4 parejas ocupaban este medio, incrementando su presencia el valor natural de esta zona. El alzacola no es un pájaro difícil de ver pero, si se conoce su canto, se le puede localizar rápidamente, lo cual facilita mucho el poder observarle con posterioridad.

Otras zonas próximas a Pinoso, que ocupa la especie, son aquellos pinares que contactan con campos de almendros en las proximidades de La Algueña y El Cantón, así como el nacimiento del río Chícamo. Hace años también le veia en los tarays de algún tramo de la rambla de La Raja. En el atlas de las Aves Nidificantes del Alto Vinalopó, la especie tan solo fue encontrada en la vertiente norte de la sierra de la Umbría, próxima a la laguna de Salinas, a pesar de existir una gran extensión de hábitat potencial.

En valenciá se le conoce como cuaenlairat o alçarrabos, nombres que, al igual que en castellano, aluden a la facilidad con que este pájaro levanta y abre la cola, con ese color pardorojizo general, rematado en unos ribetes blanquinegros muy característicos. Otro de los nombres valencianos con que se conoce a la especie es rossarda.


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